chip retinal

Ya no es ciencia ficción: implantes retinales que permiten recuperar la visión

chip retinal

Los implantes retinales han mostrado resultados en personas con una forma avanzada de degeneración macular. Desde el Instituto Santa Lucía explican cómo funcionan, cuáles son sus alcances y en qué se diferencian de los chips cerebrales de Neuralink que se encuentran en desarrollo.

Recuperar parte de la visión mediante un pequeño dispositivo electrónico ya es una realidad. Los avances en oftalmología, neurociencia y tecnología están abriendo nuevas posibilidades para personas con determinadas enfermedades que provocan una pérdida visual severa.

“Ya dejó de ser ciencia ficción: es actualidad. Hoy existe evidencia con resultados en pacientes que mediante un implante retinal, pudieron recuperar parte de su capacidad visual. Es un avance muy importante, pero debemos explicar con claridad para quiénes está pensado y cuáles son sus alcances: no significa recuperar una visión normal ni es una solución para todas las causas de ceguera”, expresó el Dr. Mauricio Magurno, director del Instituto Santa Lucía.

Un chip debajo de la retina

Uno de estos desarrollos es el sistema PRIMA, que combina un pequeño implante colocado debajo de la retina con anteojos especiales equipados con una cámara y un sistema de proyección.

La cámara captura imágenes del entorno y el sistema las procesa y proyecta sobre el implante mediante luz infrarroja. El dispositivo transforma esa luz en estímulos eléctricos que activan células nerviosas remanentes de la retina. Desde allí, la información continúa su recorrido hacia el cerebro a través del nervio óptico.

Por eso, esta tecnología requiere que las estructuras que transmiten y procesan la información visual conserven su funcionamiento. Su objetivo es reemplazar parte de la función de los fotorreceptores perdidos, las células que normalmente convierten la luz en señales nerviosas.

fotoreceptores

La imagen ilustra el ojo humano  junto con una ampliación de los fotorreceptores de la retina.

El sistema fue estudiado en pacientes con atrofia geográfica, una forma avanzada de degeneración macular relacionada con la edad, que afecta la visión central y dificulta actividades como leer o reconocer detalles.

La investigación, denominada PRIMAvera y publicada en The New England Journal of Medicine, fue realizada por un equipo internacional en 17 centros clínicos de cinco países europeos. El implante se colocó en 38 participantes, de los cuales 32 pudieron ser evaluados a los doce meses. Entre quienes completaron esa evaluación, 26 personas, lo que representa el 81,3 %, alcanzaron una mejora clínicamente significativa de la agudeza visual con el sistema. Estos resultados representan un avance, aunque no equivalen a recuperar una visión normal y requieren entrenamiento para aprovechar la visión proporcionada por el dispositivo.

prima resultados

Implantes retinales vs. cerebrales: dos caminos diferentes

Otro enfoque es el que desarrolla Neuralink con su proyecto Blindsight, orientado a generar percepción visual mediante estimulación de la corteza visual del cerebro. A diferencia del sistema PRIMA, que cuenta con resultados publicados en pacientes, Blindsight continúa en desarrollo y no se han confirmado públicamente resultados de recuperación visual en humanos.

La diferencia central está en dónde actúa cada tecnología: mientras el implante retinal utiliza las células remanentes de la retina y la vía del nervio óptico, el enfoque cerebral busca prescindir de ese recorrido y estimular directamente las áreas cerebrales vinculadas con la visión.

Son desarrollos con mecanismos y etapas de investigación diferentes. Por eso, los resultados obtenidos con un implante retinal no pueden trasladarse automáticamente a un dispositivo cerebral.

• Sistema PRIMA: Es un implante retiniano. Se coloca debajo de la retina para sustituir los fotorreceptores dañados, pero depende de que el resto de la vía visual (como las células ganglionares y el nervio óptico) siga intacto y funcional.
• Neuralink Blindsight: Es un implante cortical. Se salta por completo los ojos y el nervio óptico, conectándose y estimulando directamente la corteza visual del cerebro. Está diseñado para personas que perdieron totalmente su capacidad visual, sufrieron daños severos en el nervio óptico o tienen ceguera profunda

Avances que abren nuevas posibilidades

PRIMA cuenta con la aprobación regulatoria oficial para ser comercializado y utilizado como tratamiento médico en Europa y registro para suministro en Reino Unido, según informa su fabricante. Esto no implica que esté disponible o aprobado para su comercialización en Argentina.

Estos avances muestran cómo la investigación puede ampliar las alternativas frente a enfermedades que comprometen gravemente la visión. También plantean la necesidad de comunicar con precisión sus alcances: qué pacientes podrían beneficiarse, qué resultados pueden esperarse y cuáles son sus limitaciones.

Desde el Instituto Santa Lucía, la actualización profesional, la investigación y el seguimiento de los avances científicos forman parte del compromiso con una atención especializada y con información clara para los pacientes y la comunidad.

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